Estilo de vida de ricos y famosos

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Funcionario de Registro Civil:
¿Sí?
Lucas: Buenos días, señor.
F: Buen día, señor. Cuénteme…
L: Necesito sacar una copia del padrón de un vehículo.
F: Eso es el certificado de inscripción del vehículo.
L: Bueno, necesito sacar una copia del certificado de inscripción del vehículo.
F: Por supuesto. ¿El vehículo está a su nombre, no?
L: No, es de un amigo.
F: Ah, mmm… ya…
L: ¿Hay algún problema?
F: No… ¿Anda con el poder, cierto?
L: Bueno, sí. Siempre lo traigo conmigo. Por si acaso…
F: Me lo va a tener que dejar, eso sí.
L: Chuta, no sé si pueda.
F: Entonces va a tener que venir el titular del vehículo a sacar el certificado. A menos que me deje el poder.
L: Es que lo uso a menudo.
F: A ver, déjeme consultar con el oficial.

L: ¿Cómo le fue?
F: Cómo le fue a usted, querrá decir.
L: Bueno, ¿cómo me fue?
F: Dígame, ¿por qué no vino el dueño del vehículo?
L: Es que está fuera del país atendiendo unos asuntos.
F: Mmm… ya. Vamos a fotocopiar el poder, ¿ok?
L: No me siento muy cómodo con eso, pero bueh…
F: ¿Su nombre?
L: Lucas…
F: Lu, cas, ¿apellido?
L: Se lo deletreo. Ese, ka, ye…
F: ¿Y griega?
L: Sí. Doble ve…
F: ¿Uve doble?
L: Sí. A, ele, ka, e, ere. “Skywalker”.
F: Ok, Señor Sk… Don Lucas. ¿El nombre del titular del vehículo?
L: Juan…
F: Ju, an…
L: Solo.
F: ¿Como “estar solo” o como el adverbio?
L: Como “estar solo”.
F: Yatá. Es entonces un Halcón Milenario del setenta y siete. Serían ochocientos cuarenta pesos.
L: Qué barato.
F: Sí.
L: Fantástico.

Antes muerta que sin silla

Recuerdo que cuando era niño estaba de moda hacer collages. En ese tiempo concebía esta técnica como una colección de imágenes más o menos relacionadas entre sí -recortadas probablemente de revistas como TVGrama, Muy interesante e Icarito- pero carente de cualquier pretensión artística o expresiva. Era como una forma fácil de hacer una “obra de arte”.

Fue bastante tarde que me di cuenta que era una técnica de “primera categoría”, que incluso existen artistas que destacan por este tipo de obras. Claramente no soy uno de ellos, pero me entretiene bastante. Aquí los dejo con mi collage número tres (creado en edad adulta), titulado Antes muerta que sin silla. Si me animo después, escaneo los otros dos anteriores a éste.
Antes-muerta-que-sin-silla
Para los que no entendieron el título, les presento esta perturbadora obra musical:

P. D.: Recuerdo que mi buen amigo Lautaro hacía unos collages del 1.

Mirasol 2016

Rapa Nui 1: La llegada

 

El cóndor pasa…

Una de las aberraciones ortográficas que más me molesta es el uso de puntos suspensivos (…) como comodín de puntuación… este signo puede reemplazar a una coma…

a un punto y seguido…

y a un punto aparte…

y muy rara vez tiene el significado propio de los puntos suspensivos…

puntos suspensivos…

1… m… pl… Ortogr… Signo ortográfico (…) con que se denota quedar incompleto el sentido de una oración o cláusula de sentido cabal… para indicar temor o duda… o lo inesperado y extraño de lo que ha de expresarse después…

2… m… pl… Ortogr… U… cuando se copia algún texto o autoridad que no hace al caso insertar íntegros… indicando así la omisión…

es muy común encontrarla en comentarios de redes sociales y… en ocasiones… incluso se encuentran cuatro o más puntos… configuración que aparentemente sugiere un punto aparte……..

Es probable que la comunicación escrita en “tiempo real” sea la culpable de esta práctica… ya que facilita bastante la escritura el memorizar la ubicación de una tecla de puntuación única…
además…
es complicado marcar tres puntos en un papel con un lápiz bic… sobre todo si es punta fina……

Lo que sí lleva puntos suspensivos es el nombre de la cazuela zarzuela “El cóndor pasa…”, compuesta en 1913 por el peruano Daniel Alomía Robles. El tema más conocido de su obra es una Kashua, danza incaica presente en Bolivia, Perú y Ecuador.

El tema original no tiene letra, sin embargo se han hecho muchas versiones con texto. Los dejo con la versión de Simon & Garfunkel de 1970 “El cóndor pasa (If I could)”; la versión de Congreso, del álbum “El Congreso”, editado en 1971 y, por si esto fuera poco, con la zarzuela completa, reconstruida a partir de los manuscritos de Alomía Robles.

Pero antes, les presento estas fotografías de un paseo al Río Colorado, cerca de Los Maitenes, Cajón del Maipo, a ver cóndores pasando…

 

 

 

El pájaro canta hasta morir

Siguiendo los pasos de Armando Barrera, más conocido como el director Seymour Skinner, asistimos con parte de mi familia a una peculiar visita al Cajón del Maipo a observar pájaros. Sí; ni melón con vino, ni restorán familiar, ni miel, ni frutos secos, ni oncesita. Sólo observar pájaros.

Íbamos guiados y coordinados por especialistas en la materia, pertenecientes a la Red de observadores de aves y vida silvestre de Chile (ROC). Eran unos chiquillos bien simpáticos, una mezcla de Bear GryllsSheldon Cooper e Indiana Jones; la mayoría portaba sombreros tipo Gilligan.

Estuvo bastante entretenido, logramos ver varias aves, entre ellas alrededor de 20 cóndores. La gente de ROC es inclusiva, generosa con sus conocimientos, adictos a las cámaras fotográficas, trípodes y teleobjetivos, apasionados y se toman muy en serio esto de la observación.

Si alguna vez se contactan con ellos y salen a terreno, les recomiendo no llevar sándwiches de pollo. Me sentí muy incómodo comiendo aves frente a mis amigos de ROC. Fue como deglutir sus ideales, digerir sus convicciones. Mi único consuelo: el pájaro canta hasta morir.

Los dejo con las fotos y un bonus track de canciones de pájaros.

PD: ¿Sabían que Bear Grylls le puso a sus hijos Marmaduke y Huckleberry?

Mirasol